jueves, 27 de noviembre de 2008

Marx contraataca...

Carlos Marx está de moda.

El número de visitantes a la localidad alemana de Tréveris donde nació este filósofo en 1818 se ha disparado este año a 40.000.
Carlos Marx vuelve a estar de moda por la crisis financiera.
El responsable del museo dedicado a este ilustre ciudadano dijo que ha perdido la cuenta de las veces en que ha escuchado a los visitantes decir que, después de todo, Marx tenía razón.
En plena crisis financiera, su renovada popularidad también incluye la compra de sus obras.
Según aseguró a BBC Mundo Jason Craig, director de ventas digitales y online de la editorial Penguin en el Reino Unido, las ventas de "El Manifiesto Comunista" entre mayo y octubre de 2008 aumentaron un 900% comparado con el año pasado.
La filosofía económica marxista cayó prácticamente en el olvido tras el colapso de la Unión Soviética a finales de los años 80.
Pero el actual colapso bancario hace que muchos piensen que habría que releerle ya que, entre otros, advertía sobre la creación de un capitalismo explotador que termina por destruirse a sí mismo, advirtiendo además que el crédito debería estar en las manos del Estado.

Hasta la tumba

Entre los visitantes a la tumba de Marx destacan los cubanos y los chinos.
La moda Marx ha llegado hasta el cementerio de Highgate en el norte de Londres donde el pensador está enterrado.
La directora de la fundación a cargo de su mantenimiento, Jean Pateman, afirmó a BBC Mundo que no deja de recibir peticiones de información de cadenas y periodistas de todo el mundo.
"Esta mañana teníamos un grupo enorme de visitantes chinos esperando para entrar en el cementerio, también suelen venir sobre todo cubanos.
El otro día vino el embajador de Nepal y dejó una buena donación", afirmó Pateman a BBC Mundo.
Irónicamente, explicó que cada visitante tiene que pagar entrada, contribuciones que fueron clave para restaurar el sitio, en estado de abandono hace 30 años, y que siguen siendo fundamentales para mantener esta joya londinense.
"Esto no le habría gustado a Marx, pero me da igual lo que hubiera opinado. Como no recibimos fondos públicos tenemos que mantenerlo con donaciones privadas", añadió Pateman

¿Quién le lavó la cara a Stalin?


Él tuvo las manos manchadas con la sangre de millones de personas pero José Stalin escapó al juicio que la Historia le deparó por ejemplo a Adolfo Hitler. ¿Por qué el ex líder soviético se salvó de esta condena? La BBC se lo preguntó al historiador británico Laurence Rees.

Stalin, antes y después

Hace unos meses, durante una visita a una de las universidades británicas más importantes, vi por casualidad un gran póster desplegado en la pared de una de las residencias de estudiantes. Era de José Stalin.
Tal vez fuera una referencia irónica a algo. Tal vez simplemente estuviera cubriendo una mancha de humedad en la pared. Pero, en cualquier caso, a nadie parecía llamarle la atención.
Imagínese qué pasaría si en lugar de Stalin allí hubiera una imagen de ese otro terrible tirano del siglo XX, Adolfo Hitler. Imagínese la lluvia de protestas.
Todo esto es sintomático de lo siguiente: según el juicio de la historia (o al menos según el juicio del individuo británico común y corriente) Stalin parece haber salido más airoso de lo que merecía, y eso que él fue el responsable de la muerte de millones de personas.
Sus sospechas y su paranoia condenaron a la tortura y a la muerte a muchos individuos totalmente inocentes.
Cualquiera que tenga un conocimiento mínimo sobre Stalin sin duda sabrá de su naturaleza monstruosa.
Pero hay una explicación lógica sobre por qué el líder soviético está considerado todavía como una figura no tan oscura como debiera ser. Y es que todavía vivimos, en cierto modo, a la sombra de la información color de rosa sobre la Unión Soviética (URSS) que los aliados occidentales fabricaron como si de salchichas se tratara durante la segunda guerra mundial


Propaganda aliada

En Gran Bretaña muchos periódicos estaban decididamente a favor de los esfuerzos soviéticos durante la guerra.
Stalin y su gobierno en 1938, con Nikolay Yezhov, el jefe de la policía secreta, en el extremo derecho.
Además, el hecho de que el escritor George Orwell no lograra publicar su fábula Rebelión en la Granja, una brillante sátira sobre el estado soviético, es indicativo de que había entonces poco apetito por equilibrar la información con horrores.
Es más, en Estados Unidos, en la edición de enero de 1943 la revista Time publicó en la portada la imagen de Stalin como "Hombre del año" de 1942.
"1942 fue un año de sangre y fuerza", decía la revista.
"El hombre cuyo nombre significa acero en ruso, cuyas escasas palabras en inglés incluyen la expresión estadounidense "tough guy" (chico duro) fue el hombre de 1942... Los métodos de Stalin fueron duros, pero valieron la pena".
En otro artículo aún más positivo sobre Stalin, publicado en la revista Life en marzo de 1943, se describía a la Unión Soviética como una nación "casi igual que Estados Unidos", con gente que "parece estadounidense, se viste como los estadounidenses y piensa como los estadounidenses".
Además, en él se calificaba a la tristemente célebre policía secreta de Stalin, la NKVD (predecesora de la KGB), como "una policía nacional similar al FBI".

"Una mentira conveniente"

Pero el premio al más grande lavado de cara de Stalin se lo lleva la película de 1943 "Misión a Moscú", de los Warner Brothers, basada en un libro escrito por Joseph Davies, un ex embajador estadounidenses en la URSS.

"Los tres grandes": Churchill, Roosevelt y Stalin, en 1945.

Tanto en el libro como en el filme, se presenta a Stalin como una figura paternal para la Unión Soviética, un hombre gigante responsable de proyectos enormes de industrialización.
Y las purgas estalinistas, en las que sufrieron decenas de miles de inocentes, se pasan por encima como necesidades implícitas para la seguridad del estado.
Más tarde el productor de "Misión a Moscú", Robert Buckner, describiría la película como "una mentira conveniente para fines políticos".
Ya en los años 50 el largometraje fue condenado como propaganda pro soviética, pero durante la guerra fue un material extremadamente influyente.
Y no es que los gobiernos de Reino Unido y Estados Unidos no supieran la verdad sobre el régimen asesino de Stalin.
No sólo sabían ya en 1940 de la brutalidad con que las fuerzas estalinistas se comportaban en los territorios ocupados, sino que además el entonces presidente de EE.UU., Franklin Roosevelt, y el primer ministro británico Winston Churchill llegaron incluso a suprimir la información que denunciaba el hecho de que Stalin y su policía secreta habían orquestado un asesinato masivo: el de la muerte de miles de oficiales polacos en la masacre del bosque de Katyn.
Claro que no es difícil entender por qué los líderes políticos de EE.UU. y Reino Unido sintieron que tenían que dar una imagen positiva de Stalin y de la Unión Soviética.
La realidad era que la URSS era un aliado vital y que occidente necesitaba la ayuda del Ejército Rojo para luchar contra los alemanes.
El problema es que el legado de estas "mentiras convenientes" todavía no nos ha abandonado. Por eso espero que la gente llegue a darse cuenta de cuán atroz Stalin fue, y que los estudiantes se lo piensen dos veces antes de colgar imágenes de él por las paredes.
Adolfo Hitler, Fidel Castro, Augusto Pinochet y Ernesto "Che" Guevara están entre los 32 personajes del "Cuarteto de los Führer", un juego de naipes que está causando furor y furia en Alemania


"Cuarteto" es un tradicional juego de naipes que consiste en reunir las cartas en grupos de cuatro, según las cualidades o falencias comparativas de cada personaje en cada categoría. Hay ocho cuartetos en total.


Hasta ahora había cuartetos dedicados a automóviles, aviones, equipos de fútbol, ciudades: todos temas inocentes para distraer las largas tardes invernales de Alemania.


Sin embargo, el "Cuarteto de los Führer" ha transformado la diversión en polémica


El "Che" como prueba
En el nuevo juego hay seis categorías para cada personaje: educación, número de hijos, edad al tomar al poder, años en el cargo, edad al morir y tipo de muerte


jueves, 20 de noviembre de 2008

"El frasco" destapó la 20ª versión del Festival de Cine de Viña

La conmovedora comedia romántica del argentino Alberto Lecchi fue un cálido recibimiento para el certamen viñamarino, que subió su telón con una ceremonia en el Teatro Municipal

Una alfombra roja sobre las escalinatas del Teatro Municipal de Viña del Mar y la proyección de la cinta argentina "El frasco", de Alberto Lecchi, le dieron la bienvenida a la vigésima edición del Festival Internacional de Cine que se desarrolla en la Ciudad Jardín, que desde este lunes ofrece una nutrida agenda con un total de 152 películas.

Lecchi, quien hace ocho años se llevó de Viña el mejor recuerdo, la Gran Paoa por su película "Nueces para el amor", este año regresó no sólo en calidad de jurado en la competencia de largometrajes chilenos, sino que además presentando esta nueva cinta protagonizada por Darío Grandinetti ("Hable con ella") y Leticia Brédice ("Nueve reinas").

Esta conmovedora comedia romántica, que fue introducida para los presentes por el propio Lecchi, acompañado de Brédice, hizo que el público acariciara sus palmas en señal de aprobación al término de la función. Su estreno comercial en Chile debería producirse a fines del presente mes

El largometraje fue el colofón de una velada que se inició cerca de las 20:00 horas, con la inauguración animada por Tonka Tomicic y el actor Francisco Reyes. Por el escenario del Municipal viñamarino desfilaron autoridades como la ministra de Cultura, Paulina Urrutia; y la alcaldesa Virginia Regginato, además del director de la actual versión del festival, Edgardo Viereck.

La jornada de apertura no sólo tuvo al director de la película proyectada entre los invitados, sino que también a la principal figura que la organización del evento trajo para este año: el actor Edward James Olmos, ganador de un Emmy por su rol del teniente Martín Castillo en la serie "Miami Vice", doble ganador de Globos de Oro y nominado a un Oscar como Mejor Actor Protagónico por la película "Stand and Deliver".

La presencia de Olmos engalanó la velada que sirve como sala de espera para lo que comenzará el lunes, con una muestra –como es tradicional- de fuerte acento latinoamericano en su competencia internacional, además de presentar una debutante sección competitiva dedicada exclusivamente al cine nacional. De hecho, en total –incluyendo películas en instancias paralelas- se presentan 59 filmes locales, más que ningún otro festival de cine en Chile.

El certamen, que se extiende hasta el 22 de noviembre, tiene este año como país invitado a México, que no sólo tiene presencia en la competencia internacional, sino que también será objeto de una muestra paralela exclusiva. Entre la selección está "Arráncame la vida", de Roberto Sneider, considerada una de las películas más caras que se han producido en ese país hasta el momento

Para la jornada de lunes, destaca la proyección del documental "The Golden Age", cinta estadounidense narrada por Edward James Olmos –quien estará presente en la función- sobre un grupo de latinos que se reúnen en torno al fútbol en el país norteamericano. También se exhibirá la cinta "Muñeca", de Sebastián Arrau, que llegará a las salas comercialmente a partir de diciembre.